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sábado, 16 de abril de 2011

DECLIVE DE ASPIRACIONES



imagen: Chunming Yu, The Passage of Time, 2005


MERMAS

De los libros
del sueño de Eldorado

el mar y la roca
las islas de la mente

de la otra carne
de los perfumes de Arabia

ya no bajan causas.




LAICOS EN EL TEMPLO

Una marea incontable
desfilando ante los cuerpos
con salmos y elegías

Una marea incontable
canonizando al césar, produciendo
ceremonia

Quédate lejos, dios,
sigue ocurriendo en la conjetura
no vengas a la fe del paganismo

No cesará la noche encubierta -
algo indominable nos condena a combatir
el clero de la mente con mesías





CITACIÓN

Los peregrinos en la cubierta,
rezando al rayo del sol en el Mar Rojo.
Y entonces una frase: las noches caían sobre el Patna
como una bendición.

O el tiempo de Petrarca,
tanto más veloz y leve
cuanto más se acerca al día final.
O el comienzo más perfecto: Llámenme Ismael.

Frases subrayadas en los libros,
1978, 1980, 1973.
Aunque debe haber forma de saberlo,
no lo sé. Pero una vida

puede sostenerse de algún modo
en frases sueltas.
Quienquiera que yo sea
me encomiendo.

El curso, la marea, el color blanco.
O cuando alguien escribe
que él también es apariencia,
que lo está soñando otro.




DERIVA

Estás en Cadaqués, recién huérfano
entre cuerpos de gin y de cerveza
boreales, enrojecidos
y vas a Châtelet
y ponés la leche y la manteca
en el alféizar de Stalingrad
y te rendís ante Anouk, cuyo nombre
es imponente
y cruzás el frío de Hamburgo
y el frío inútil de Oslo

Estás en el Parque Centenario
acumulando libros
golpeando una bolsa delante de un espejo
mudándote a Flores, a Núñez
al frente abismal
de una familia
el concierto de planes
y liturgias, el póker de amigos
las cenas en el tiempo
acantilado contra las noches

Estás en la aldea de provincia
comprás una sierra, una tupí
hacés la mesa, la escalera
las ventanas de tu casa y traducís
escritores de una isla
cuando los chicos duermen
juntás las ramas secas
de pino y de acacia para el fuego
para el invierno que corta
al caer la tarde

Estás en el Parque de los Patricios
los días se encadenan repetidos
solamente lo efímero
es variado, les cocinás cuando vienen
limpiás el departamento
buscás compañía en ocasiones
y en algún momento
vas a morir
haciendo lo mismo
simulando una dirección.




I. M.

Me levanto a la cocina.
Mi padre sentado en el living a oscuras
en mitad de la noche.

Nos vemos en silencio
por el vano de la puerta.
Poco después

guardo su reloj, unas corbatas
reparto las camisas
a mis tíos.

Poco a poco me acerco a su edad.
En treinta años, el silencio no ha cedido.
Delante de mí, el pasado.





OMNES IUNCTI VINCEMUS

Dieciocho siglos después,
leemos de Diocleciano, persecutor.
De su ejército inflacionario,
la burocracia, los duces, la servidumbre.
El editum de pretiis maximis
y el fatal mercado negro.
La tetrarquía aceitada, las termas,

el palacio de Spalatum...
Con todo, mató con mano propia,
al menos, y cumplió su dimisión.
¿Qué leeremos, dentro de veinte siglos,
de nuestros propios gusanos
si acaso la historia no los borra
violenta, irreparable, piadosamente?




LÁUDANOS

we'd cut  'em in half with a machine gun and give 'em a Band-Aid.
-Apocalypse Now


Oh celebrad
lapidamos el tabaco finalmente
alejamos el cáncer la tos
el enfisema
Introibimus ad altare salutis

Una nación
de cuerpos sanos -

Y siempre nos queda el hidromiel
un caballo de Atenea
que arrastrar
siempre podemos
seguir perdiendo Troya

Oh patria
sólo ahuyentamos
los humos más débiles




DUDAS

¿Conviene hacer zazen o hatha yoga
retirarse en un convento
leer a Steiner a Gurdjieff Lanza del Vasto
Krishnamurti el mismo Silo

seguir a algún santo como un deadhead
orientar la cama al norte
o pensar que todo es arte
o música o poesía o política o deporte

o trabajo o sacrificio o nada de eso
o que el cuerpo es un templo
y somos lo que comemos
-que Etiopía nos perdone-

y hacer permacultura y no fumar
y contribuir cada cual desde el puesto
que le toca feliz y perdonado o maldecir
detestar envejecer o renunciar

agarrarse un pedo consistente cada noche
dedicarse a la lujuria, la herejía
la paciente destrucción del pensamiento
y el dolor, la supresión del deseo

la mera aceptación del día que huye
o hacerse a la mar heroicamente
y volver de ningún lado como el viejo del bote
con poco más que espinas a la vista?




BUENOS AIRES, 1970

We are stardust, we are golden
—Joni Mitchell

El cine entero
extasiado por el volumen

sonriendo por el barro
los bañistas, la ilusión del exceso

Luego fue el sordo
oleaje del tiempo —

Lo que queda por delante
es el número de Hendrix

el mundo más vacío
los cuerpos deambulando por el campo

las sobras esparcidas de la fiesta
lo terriblemente breve

de la música.




TÍAS

Elena baldeando el patio
cada mañana, regando las plantas,
poniéndoles alpiste a los canarios.
Su padre sentado en una silla,

pensando en árabe.
Aurora en su pieza de costura
hilvanando el dobladillo al pantalón
de un sobrino.

La pobre Aurora, el maniquí,
la imagen del Sagrado Corazón
sobre la Singer,
el imán de los alfileres.

Amadas inocuamente —
dos mujeres en una casa de Flores
apagándose despacio
como una vela.




CASA

Una ventana en Haugenstua,
el cielo anodino
detrás del pavimento

Un leve malestar, un
pico de presión sin importancia
pone en duda mi fe en tu inexistencia

y el pensamiento de golpe
cruza el mar como un albatros,
como una liebre a la madriguera.




CANTO DE LOOR

Quizás sea
que toda la vida cantamos
imprecisiones

Difícil asociar
la vejez del mandatario
al juramento de gloria

la del síndico obrero
a laureles conquistados —
difícil ver un acto de provincia,

la ropa, las manos
las caras del palco y la asistencia,
el canto a coro

sobre la noble igualdad —
la patria no demanda
apenas va soldando otras cadenas

el gran pueblo saludado
una mera enunciación
un antiguo esplendor inexistente.




TIERRA FIRME

No hay mucha pampa en mí
ni sierras o montes ni planicies
áridas, australes, despobladas —
ignoro el nombre de las aves y las plantas.
Tampoco hay mucho puerto, ni calles,
esquinas del pasado

No hay mucha patria en mí
ni hay mucha nación,
apenas la liturgia, festivales,
reinas de la vendimia, vírgenes de provincia
detalles que sugieren
tierra firme

Contra el que aprende el orgullo
de amar una bandera
de regar el suelo federal,
está el que nace en un barco inexistente,
el que se exilia en días, en caras,
en cuerpos determinados

No encuentro suficiente
el mero plural, la mera vecindad,
la iglesia de la lengua.
Un país, en cierta forma,
es una casa prestada — sin embargo,
tampoco transcurro en otra parte.




DISTANCIA DE LAS COSAS

Los poetas carecen de pudor respecto
de sus aventuras: las explotan.
-Nietszche

Ah, la luz se descompone
y todos los bosques de Trakl,
los bosques estúpidos de Trakl
vienen a mí.

Pero no es la noche
o la lluvia de Lima, o el lago de Albinoni,
los álamos de Bravante. En un punto,
el pesar sugerido

siempre es falso, cobarde,
inconmovible - el tenebroso
riesgo del arte, la emoción
por interpósita persona.

Otras luces más graves se apagan a diario
y no cambia la distancia de las cosas
ni los ruidos, la rebelión aprendida
o la gratitud.

La noche termina
en un comercio de la piedad -
la verdadera elegía
es otra.




ATARAXIA

Ahora que pasa la hora del cuerpo
hartémonos de pensamiento
supongamos una audacia más carnal, reconstruir
la cabeza desde cero
negar tres veces toda explicación imaginar
el peor maniqueísmo una argentina del norte
y una argentina del sur o del este y el oeste
separar los conjuntos
reunir en un campo al bienpensante el cantautor
la horda visionaria la cúpula creyente
estar en otro comiendo y libando como un cerdo
y luego eructar
prohibir el maniqueísmo abrazar la indiferencia la
ley inescrutable revisar la juventud el abuso
de la palabra muerte
antes de terminar en la punta de una columna
callado también, desconfiando de la palabra no.




LA ESCAMA DEL CORDERO

La carne se aísla
en su propia naturaleza -
lo otro se alimenta
del vacío.

Delante es un pozo
por donde caen las vacas, el aire,
los hijos - una alianza lejana
entre el fósforo y la pólvora.

Señor, o no,
somos intento, somos
tu largo silencio
en cada rostro del mundo.




A UN TONTO

La soberbia no es grandeza sino hinchazón
-San Agustín

Y el Señor vagó horas de ocio
y persiguió piedras arrojadas con hastío
por su inmenso poder.
Yo Existo! Yo Existo! -gritaba-

Pero no había creyentes en los templos
ni blasfemos en los patios.
Así, una mañana, animó el universo inagotable
hasta la última oscuridad.

Y naciones libres y aldeas miserables
reconocieron la gloria y la ira
en la dispensa de la lluvia
y la condena de la peste.

Y la fe tocó la daga
y el pecho de los muertos. En verdad, en verdad,
tuyo es el reino y la lluvia
y la peste.

Amarás a dios por sobre todas las cosas,
dice, y dios soy yo. Y la venganza es mía.
Pero no creó el mundo
ni levantó una iglesia

ni se miró en las aguas
o en los ojos de sus obras
para ver el rostro de un demiurgo
menor, colérico, rollizo,

caste de arte, lejando de
presente, pasada, futura divinidad.




NI EL HACHA DEL VERDUGO

The sound you make is muzak to my ears
—John Lennon


¿Qué serán estas miserias
al final de los años?

El dinero del gulag
frente al verano vacío

Mi rencor a un funcionario
con sus palabras obesas

los versos tediosos, reptiles
de una pobreza ilustrada

El tiempo se llevará estas cosas,
declinará los espejos

El tiempo deshará
las últimas columnas de recuerdo

Una mota de polvo
en el registro.




ORDEN

“Importante celebración budista en el Zoo de Buenos Aires.
Los lamas de la Asociación de Budismo Mahayana
llevarán a cabo la tradicional ceremonia de ofrenda
de fuego frente al recinto del leopardo de las nieves.”

— 18-11-08 en Palermonline


Un mapuche profesional
muestra a la cámara una especie de tambor

pintados en el cuero
hay dos círculos concéntricos

cuatro flechas en los bordes
apuntan hacia afuera

con voz apodíctica explica
que esos signos representan

los ciclos del universo
y la armonía del cosmos —

Una suma de fragmentos,
una materia de fe por excelencia.




IGLESIA

En nuestro credo del todo menor
desgarramos europas, condenamos
y adoramos, invadimos territorios,
promulgamos evangelios. Tenemos
papas y bulas, obispos desafiantes,
luises, hugonotes, arrianos, albigenses,
cruzados, mártires, hogueras.
Discutimos la transubstanciación

de una línea, un verbo, un adjetivo.
A todo esto, claro, lo que no es evidente
en absoluto es el dios. Nuestro altar es una mesa
frente a otros, una misa endogámica, de codos,
farisea; nuestro cielo, una reseña,
una palmada en el hombro,
el infierno que nos quema es la tibieza.
Hay que ser pelotudo, me repito.




OBJETIVISMO

Abro la puerta de casa, el ascensor,
el edificio.
Cierro la puerta de casa, el ascensor,
el edificio.
Cruzo la calle — siguen cayendo las bombas.
Otros clavos en la cruz.

Hace poco estuve afuera
y me traje los jabones del hotel.
Ahora me lavo cada tanto
con jabón de otra ciudad:

de material como éste
hago estrofas.
Hay algo vano, hay algo muerto
en el gusto por la expresión.

Las víboras mudan de piel.
Uno abre y cierra puertas —
líneas que esperan la epifanía
de un hecho trivial.





CONSUELO CÍVICO

si me quedan todavía
otros diez años
a un promedio anual de una docena
habré traducido cuando menos
unos cien poemas más

sumados a los que tengo
ya van a ser bastantes y mi vida
como la vida de Hwang
aquí a la vuelta, o la vida de mi dentista
por breve y poco insigne

habrá sido más valiosa
que el parlamento argentino
habrá hecho menos daño
que vejar con las palabras




OBJETIVISMO II

No todos los días, pero un día,
cada tanto,
uno se harta de la distancia,
uno se harta de escribir o de leer
una escena cotidiana o inconclusa,
intrascendente,
y suponer que refleja una epopeya,
un orden en el cosmos,
la cifra de un enigma o de un dolor
capaces de alzar
una ceja de entendidos.

No todos los días, pero un día,
cada tanto,
uno quiere un dios en serio,
una puteada en serio,
una agonía en serio,
decir directamente que el mundo es una mierda
o fascinante, o que la vida es un soplo
contingente, inescrutable,
biología meramente, o milagrosa,
placentera, emocionante,
ontológicamente caribeña,
o que los hijos crecen
y uno se va estancando
o que los cuerpos se entienden
pero las almas no
.

Un día, cada tanto,
uno se increpa frente al espejo —
harto de dragar en el silencio.




FIORENTINO - MANGIERI

Uno signó durante años la lectura
de un barrio —
un diáfano subsuelo de Alejandría
en un barrio de un tren y de un molino.
Un puerto de barcos
sin zarpar aún, o de barcos ya amarrados
a vientos desvanecidos.

El otro hizo libros
bitácoras de polvo —
los libros más difusos y delgados
de una casa.
Oh, tu cara en el féretro.
Que empiece tu viaje
a una costa mejor que ésta.

No sé si conocieron.
Se habrían entendido. Ahora,
como citabas, la muerte es nuestra.
Privado de abarcar
nuestro sentido, reúno
fragmentos, señalo solamente
estas relaciones.




PESADILLA DEL TRÁNSITO

El arte fue una inquietud
desde los días del barrio.
La preferencia obsesiva de una palabra
y no otra, la justeza de una imagen
que habrá de ocultar
tanto como revela.

El amor fue una inquietud
desde los días del barrio.
La pasión aplicada como ungüento
sobre arquetipos fugaces,
las costas de la dicha, las certezas,
que no deben comprobarse.

La nación fue una inquietud
desde los días del barrio.
La suerte de la grey ante el poder,
la suerrte del poder ante la grey,
los coros de la historia,
la tierra de los siguientes.

Ahora es otra la inquietud
desde hace unos minutos.
La materia y el alma, la memoria,
el tránsito, los tubos,
la sirena que ulula,
la sala de angioplastía.




PARA LUEGO TU PERFIL

a Fernando Gordo, in memoriam


A metros de tu cuerpo, tus amigos
cantamos alabanza a tus virtudes
cubrimos el arco de los temas —
tu humor, tu obstinación, tu fatalismo,
tu sentido espartano de la culpa.
Repudiamos la muerte prematura,
lo parco del designio.
Hicimos, claro, alguna broma
y a la mañana
te acompañamos al cementerio.

La última vez que hablamos,
poco antes, la sombra estaba ahí, inevitable,
metida como un vidrio entre las frases,
y mi sentido del tiempo
se alejaba del tuyo como un río asustado.

Todo eso fue en noviembre,
ahora estamos en abril.
Nada más absurdo que nosotros
haciendo Hamlet
pero le hablo a tu espectro —
Ya no condenaremos a mansalva
ni daremos atributos al jardín de los ateos.
Desde el aciago noviembre,
desde el tórrido noviembre convertido
en frígido emisario,
todos los muertos se te parecen.
Y aún no sé cómo borrar
tu dirección, tus coordenadas.




YACANTO

a J. M. Moreno - in memoriam


De vez en cuando una trucha en el río,
los loros que chillan en la arboleda
y van de los pinos a los nogales
delante de la casa.

Un verano exactamente igual al otro —
sólo el color de la barba cambia,
el ritmo del hacha
contra la leña.

Una extraña moral da maíz
a las gallinas, riega la huerta
planta robles para el futuro.
Las tropas de Vizcaya, la gente

en Bilbao, canciones truncas,
dejos de acento,
el frío que baja finalmente,
la escopeta,

el hierro que entra en la carne.





TRÓPICO DE FUGA

...hacia qué meta trazada por el destino –en el día
o en la noche– hemos de correr.

—Píndaro



Despierta de golpe en un avión
y se pregunta qué hago acá
consulta y nadie
le explica muy bien adónde van
y concluye que no van a ningún lado
la verdad es que hay motivo
para pensar que está en lo cierto
lo que es idiota
es que se ufane de su ignorancia
como de una valentía inteligente
como de una certeza
preferible al puro miedo





INSTANTÁNEA

Al cabo aprender
que la piel más suave y la peor de las fauces
el éxtasis que muestra
la vanidad final de cualquier palabra
y la miseria de las partidas
la redención esbozada
y el regreso al alma propia
pueden estar a un minuto, una costumbre
una charla de distancia.




DIFERENCIA

un cuerpo en la cama
sin dormir
repasando el cielo raso
inscripciones en el yeso amarillento
imágenes que caen
de goteras invisibles
cuando huye el día

una imprevista licencia
que irrumpe
una concesión del azar omnipotente
un cuerpo en la cama
sin dormir
pensando
que es parte de otro insomnio




CARTAS

Nos desnudamos casi de todas
las formas posibles

todavía falta un paso, mínimo
improbable

que confirme
la eucaristía ilusoria del cuerpo

la engañosa razón de los días
en su crepúsculo breve,

verdadero.





AFTERGLOW

a Silvia


dios, los hados,
la corte de sátiros,
quienquiera que seas,

cuando la arena y la luz
comienzan a fugar
hacia el invierno

y cada palabra resuena
lejana como el mar
en una caracola,

¿ahora me envías
su voz, la vista de la gracia?
de acuerdo, pues

no seré yo quien la rechace,
no le daré más muerte
al gélido carro del Tiempo.





CONJURO

Dado el horizonte de la ciencia
me inclino a la magia —
he puesto tu libro junto al mío

ahora, que las almas y las palabras
se entrelacen
que un poder impreciso

interceda en este nimio
asunto humano y lo eleve
como un vapor secreto, privado

hasta la roca aislada
donde sólo anidan cosas
permanentes.





CONSTANCIA IMPERFECTA

Un rayo cruza tu lenguaje
y estalla en el pasado.
El viento sacude los árboles
que ya no dan fruto. ¿Qué hacemos
buscando una calma inverosímil
detrás de las nubes? Aceptemos
que nuestro idioma es la tormenta,
que saltar o no saltar
es un acantilado. Que la razón
nos sobra. Que los cuerpos
se buscan escandalosa, sabiamente,
para no hablar de nada
y trascender de a ratos, como pueden.





INCISIONES

Por qué abandonar
el bálsamo del hades

para ver la destrucción
la partición del miedo

Por qué dejarlo
para ver materia frágil

el vacío del verbo
la maniobra de la rata

reafirmar en la pasión
una forma de cuchillo





FANTASMAS

ahora vendrán las devoluciones
un libro un shampoo un secador de pelo
el fracaso va a estar en lo que no -

fue un tiempo bien o mal gastado
es mejor o peor esta mañana
el tiempo se torció se dilató

entraron años en un día
o huyeron noches en un segundo
las palabras se torcieron

ganaron magnitudes
de gloria de vacío de una alarmante
insignificancia

en resumen somo esto
una baileys una hebilla
dos peceras enfrentadas





AUGURIOS

a Silvia


¿Qué van a hacer ahora nuestros cuerpos
cuando la noche caiga sobre el pasado,
sobre las sombras alimentadas
como mascotas funestas
en medio de una playa, última, posible?

¿Qué van a hacer las manos
que no mataron lo que había que matar?
¿Acariciar el perdón que no importa?
¿Descender más despacio?
¿Hundirse en el bolsillo del consuelo?

¿Quién va a decir que fue un bien
lo que traerá la borrasca?
¿Quién va a hablar,
quién va a vivir por nosotros?





DICIEMBRE, 24

Hay cené como si nadie
hubiera nacido jamás en palestina
como si todas las catedrales
los oratorios, las miserias y los
reinos de occidente
me fueran ajenos, y veinte siglos
de testamento y fuerza
no pudieran contra una sola persona
a mi pesar
un plato de carne, ninguna garrapiñada

Entre cohetes lejanos
la comida fue sombría, desolada
quizás una parábola de algo por venir
con más brutalidad
y contundencia -
la hora en que las amarras
se sueltan del todo, para siempre
y uno se aleja del único puerto
vacío, solo
definitivamente.





DECLIVE DE ASPIRACIONES

Entender el arjé,
las vías de la ascensión
refutar a Protágoras
abarcar las herejías
el mundo de lo visible
y lo invisible

Discernir
los rostros de la Odisea
los mares y las sagas y los infiernos
libros de los cinco continentes
todos los excesos
de la belleza

Tocar Voodoo Child
amar como Casanova
cantar Acalanto, Don Gayferos
Romaria
oír música de cámara
sin aburrirme

Tener plata
ver a mis hijos contentos
recordar
olvidar
saber qué negocio van a abrir
en el local de la esquina





BLANCO SOBRE NEGRO

a una isla me llevaría el aleph
o el cuarteto de alejandría
poemas de cavafis o ungaretti

llegada una hora más irreversible
quizás uno elija al fin una patria
o una estrofa, una canción

dudo que en ese momento
vayan a interesarme
postulados de un ensayo