Betsy habla con un joven
sin ver que es el amado
por el que pena.
El amante de Silvy
se deja robar por ella, vestida de varón,
y salva la vida por un anillo.
Otra joven, una cierva enterrada bajo un árbol,
ama a su hermano sin darse cuenta.
Y está Penélope, claro.
El amor es ciego
o construye otros rostros.
≈
IMAGEN
Cuando muere Modigliani, finalmente
Lino Ventura camina hacia los cuadros
y París consigue otro pintor
para animar galerías —
Ah, qué tonto, Modigliani,
los museos hablan tarde
debiste hacer que pintabas
debiste ser Gérard Philipe
≈
SOBRE UN MOLDE DE EPITAFIO
¿No comprendes que tus designios están descubiertos?
y la poesía que inventaba era fácil de olvidar;
conocía la ambición como la palma de su mano
y moría de interés por espacios y ascensores;
cuando leía, respetables escritores disimulaban la risa,
cuando odiaba, los chicos le cantaban sus burlas en las calles.
≈
AGUA A LOS SEDIENTOS
Todas las gentes lo vieron desnudo y, como sabían que el que no
permanecieron callados y ninguno se atrevió a descubrir aquel
Chance el Jardinero: Primero vienen la primavera y el verano, pero
después tenemos el otoño y el invierno. Y después tenemos la
Mi nombre es legión, porque somos muchos.
—Marcos, 5:9
La vida le parecía prodigiosamente larga.
nos quiso decir sé lo que hago, confíen,
no me pregunten por el modo, los detalles,
el mar se partirá y en todas partes
habrá señales, las calles serán avenidas,
la escarcha abundará el desierto,
los vientos esparcerán venganzas y la langosta
revelará verdades y por fin
seremos —
fue un discurso brillante.
Parecía más alto, más esbelto,
estaba hermosa y nos habló durante horas
sin leer, fue increíble, sin leer —
quien puede hablar sin leer puede hacer todo,
despeñar a los demonios, darnos la lluvia,
enseñar la tierra prometida. Una nación
de pares, de nombres destronados.
Nosotros apenas somos escribas, doctores, terrenos.
Necesitamos pensar. Ella habla sin leer.
Es increíble.”
≈
ANIMAL PLANET / HISTORY CHANNEL
valerse de la garra, de la fauce,
la ponzoña, esperar que haya despojos,
marcar el territorio, organizar
infestar la oscuridad,
escapar al predador, asolearse por
momentos, enseñar a la cría
siempre lo mismo, perpetuar el adn,
la consigna, la inflexible economía.
≈
THOMAS HUXLEY EN SU HABITACIÓN
Y si la opción fuera el hombre de ciencia
que usara su retórica brillante
para aplastar la discusión religiosa,
preferiría descender de un sacerdote.
El arte, el mundo, la arquitectura
detrás de ti — ah, que existas o no existas
en el fondo es lo de menos.
Te rezo en tu calidad motora, imaginaria,
como la única prueba
verdaderamente humana.
≈
DIÁLOGO
de la carne, dos autos que se cruzan
en un puente, y años ahora,
entre dos campos inconciliables.
Te leí durante meses,
preguntándote en potencia
por el valor de una calle en tu parroquia,
por el matiz de un bar o de una lluvia,
por la palabra española que habrías elegido,
me convertí en una piel intrusa de tu patria
llena de verjas, de maestros, de abedules,
de crucifijos plantados en lo negro
del corazón, en la huraña luz
de la piedad. He vuelto a mi idioma
como al cabo de un retiro, finalmente,
a la rara penitencia de mi propio silencio.
≈
EL LAMENTO DEL LANCERO
Yo paré
y el mundo siguió andando
lo mío
fue un infarto mental
una moneda de canto
y yo celebrando
la gloria del oído
la dicha de la imprenta
el daño portentoso
del placer —
¿cómo ensillar
ahora, cómo bajar ahora
desde la altura fatal
hacia la suave planicie
de los relojes,
cómo empezar ahora
a construir la armadura
que resiste la carga, el encono
de los días, la insidiosa precisión
de las paredes?
LATITUDES
el orden maquinal
de lo fortuito,
cambiamos un correo cada tanto,
un informe lacónico, sumario —
astillas agregadas débilmente
a un fuego mortecino.
Una difusa, minúscula hermandad
de semillas que envejecen
dispersas por el mundo,
prosperando cada una a su manera
tratando cada una
de asomar la cabeza tercamente
a alguna luz.
≈
el fuego y los vendavales
se detuvieron a veces,
que se ajustaron al cuarto y a las formas
del vacío, y el tiempo se reducía
a los contraluces, las tomas
las dunas de la carne
Y ninguna de las guerras invocadas
pesaba sobre nosotros
Pero también es cierto que por debajo
corrieron siempre ríos de hielo, de azufre,
de púas impetuosas, imparables.
las paredes se despeñan en lagos de aceite y de silencio
y no queda piedra sobre piedra sólo escombros y máscaras tiradas
parlamentos enteros en cenizas visajes detenidos
habitaciones rotas
Entre lo cierto y lo exiguo
entre las tenues columnas de la intención
la bastedad de la hora, la insuficiencia de la materia
verbos que se desgranan como la arena
ropa desierta
paseándose en el vacío
≈
UNA SOMBRA, UNA FICCIÓN
Pienso en una balsa,
una tierra avistada, hipnótica y temible.
Una balsa
llevada por el solo destino de una lengua y un rebaño
hacia una irrealidad más acabada o el impávido proceso
del carbono.
Quedarán palabras
persiguiendo visiones montadas en gacelas.
Brasas de uno
atenuándose al fugaz amparo de los otros.
≈
—Lampedusa, Il Gattopardo
la acción que muta en sombra
la caída comulgada en prepotencia
la estatua esculpida por escribas —
En el silencio infestado
en el prestigio erigido con ceniza
el casco apuntado hacia la roca
Una terrible fealdad ha seguido
El bufón envuelto en alabanza
la corte de burlas hincada ante el altar
tiresias pampeanos de librea
sumidos a la luz devastada por el brillo —
En el silencio infestado
en el canto de ligeia
un pan inmaterial repartido entre corderos
Una terrible fealdad ha seguido
≈
PLANO INCLINADO
miles en deriva delante de una hoja, una pantalla
pensando en un canto, una imagen, un coro brutalmente
inigualable,
poniendo palabras una tras otra con la esperanza de producir
una alquimia de qué orden, una fusión con qué uno o
con qué nada, una pasión con qué alma gemela o ilusoria
con qué idea, qué epopeya que conduzca
a algún abstracto, a algún remanso donde algo que duele
deje de doler, donde algo se complete
de una vez por todas, al menos una vez
una víspera, una noche
≈
TRADUCCIONES
Veranos e inviernos de indagar otra lengua
fatalmente entrevista, suponiendo,
sospechando siempre otra sustancia,
otra tensión, señales en clave
detrás de un velo —
cómo se entenderá en otra parte
hablar de Ferro y Martín de Gaínza,
qué olores podrán imaginarse,
qué frío o qué lunas podrán imaginarse
de los sábados de speedway y de midget
en 1965, qué emoción podrían sentir
ante el nombre de Milosi, de Invernizzi —
otra lengua, que empieza de inmediato
fuera de mí — parado en el transcurso,
registrando las cosas en espasmos,
tratando de completar los huecos, los dédalos
callados, las anchas sombras
por entender.
≈
LAS HORAS DEL ALBA
que atrae los mejores adjetivos: noble,
ecuánime, altruista,
los mejores sustantivos: talento, constancia,
franqueza, pasión
construye una imagen de sí
como las cumbres de la pena ganada en buena ley,
la sima de los fuegos arrancados,
como los últimos días de la urgencia,
las pruebas del azar —
pero siempre está la llegada de la noche,
el cuerpo en la cama
sin testigos.
≈
DÄMMERUNG
A los dos nos gusta hablar oblicuamente,
creer en un spleen, una ética del caos, una vida que pudiera
depender de una mera carretilla, bruñida, inútil,
insípida, roja —
Acordamos que debía ser gozoso,
una mansa lamparita de cuarenta en la hora que declina.
Pero yo remonto aguas como un pez
ante tu estilo elegante, exigente, silencioso.
Ni tu vida ni mi vida son épicas o trágicas,
apenas son pequeñas y distintas. ¿Quién no desearía
el oro de un volcán? Poca, es cierto, la luz que nos baña
por momentos alcanza.
≈
HERENCIA
los infantes que manda el corazón
a combatir las tinieblas propias —
a quien le toque quedar
verá los campos ardientes
bajo el fragor del hielo y el orgullo,
y el amor que fue imperfecto
y sólo pudo tomar esta forma
comenzará a brillar como una lámpara
tímida y tenaz
encendida ahora para siempre.
≈
Entre la carne y el agua
un pelotón abigarrado
camino del hedor
y una tropa de cacería
igualmente despreciable. Sombras de sal
disputándose los cuerpos.
La primera pena de una tierra es el himno,
los votos de redención,
la sonrisa común innecesaria.
Yo amanezco hacia adentro diariamente,
avanzo diariamente hacia una cita privada y sin encanto,
hacia un eco desprovisto de un origen.
≈
BALANCE
Nombran cada planta, cada árbol,
cada sitio. Yo aprendo los nombres de los ríos,
de los pueblos donde transcurren intensas vidas grises,
donde ocurren de modo intrascendente
todas las chances de la existencia
tanto o más que en cualquier parte.
He ahí mi mayor emoción: la envidia que admira.
Yo sólo conozco un puñado de nombres.
Lo que más conozco son citas, tribulaciones, objetos,
la idea más trivial de lo importante.
Rodeado de información, alguien vivió la vida por mí.
Cincuenta y seis años. Concluyo:
la vida chata como un altiplano.
Chajá, Buenos Aires, algarrobo...
≈
ACOYTE Y RIVADAVIA
Viciados vanamente por la belleza esteparia
regurgitando las cruces de la campiña devota
los cielos vikingos, la bruma calvinista
intoxicados de libros y de insomnio, de
puras categorías
una mañana de primavera
en que la gente se ve en gracia
cruzando la calle, hablando con el portero
una hermosa mañana de primavera
en que estamos a gusto con las cosas
y la ciudad parece otra y diferente, iluminada
no logramos, no tenemos la medida, la gimnasia,
no sabemos celebrar,
tomar un café sin leer la borra.
≈
A UNA CIUDAD DETERMINADA
una cúpula verde cortada contra el cielo.
Recuerdo una foca, una torre en una playa,
una estatua mirando las barcazas,
el modo en que la mente
ordena otras calles, sábanas distintas.
Recuerdo bares,
diálogos fugaces sobre la vista del mundo,
versiones de la tarde y de luna, esbozos de amistad,
silencios extranjeros.
Recuerdo una ciudad que no ha ocurrido,
caras que tampoco ocurren más.
≈
RUEDAS
a la memoria, las novelas,
la cicatriz del tiempo,
la observación de la realidad —
Uno se repone
de cualquier cosa: de la trinchera,
del ostracismo, de la baja
chance de los planes
y recomienza todo
porque sí,
porque los días, piensa,
deben ser mejores.
≈
EPÍLOGO
—T. S. Eliot
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.
—Antonio Machado
Hora de preguntarme
por qué a menudo preferí cierta poesía,
por qué supuse ávidamente más hondura,
más refinamiento en lo velado
(si, de todas las capas que cubren,
la más efectiva es quizás la desnudez)
Yo querría decir las cosas
como Brecht, como Le Pera, como Buarque,
como Vallejo en Lima
una tarde de lluvia — y temo la respuesta
como a una caja vacía.


